Tras Singapur, Kimi Antonelli manda con 102 puntos de ventaja y quedan seis carreras. Si en Austin estira la diferencia hasta 125, el título es suyo. Sería el campeón más joven de la historia, con más de tres años de margen sobre Vettel.
La Fórmula 1 descansa este fin de semana, pero en los despachos nadie está tranquilo. Con el Gran Premio de Singapur ya cerrado y diecisiete de las veintitrés citas disputadas, Kimi Antonelli llega al tramo final del campeonato con 340 puntos y una ventaja de 102 sobre su propio compañero de equipo, George Russell. Quedan seis carreras y 150 puntos en juego. Y el próximo domingo, en Austin, el italiano podría terminar el trabajo.
El escenario es casi aritmético. En el Gran Premio de Estados Unidos, que se disputa el 25 de octubre en el Circuito de las Américas, Antonelli se proclamaría campeón si sale de allí con 125 puntos de ventaja sobre Russell: a partir de ahí, el recuento de victorias le da el título aunque el británico ganara todo lo que resta. Las casas de apuestas ya le dan un 98,5 % de probabilidades de acabar llevándoselo. Que sea esta semana o la siguiente es, a estas alturas, un detalle de calendario.
Lo que no es un detalle es la cifra que hay detrás. Sebastian Vettel es el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1: lo logró en 2010 con 23 años, 4 meses y 11 días. Antonelli tiene 20. No hablamos de batir un récord por unas semanas, como suele ocurrir con estas marcas, sino de rebajarlo en más de tres años. Y no sería su primer registro del curso: en marzo, al ganar en Japón, ya se convirtió en el líder más joven de un campeonato del mundo, un récord que hasta entonces pertenecía a Lewis Hamilton desde 2007.
El camino tampoco ha sido cómodo. Antonelli acumula ocho victorias esta temporada, entre ellas la de Monza desde el decimonoveno puesto de la parrilla, después de una sanción de treinta puestos por cambio de motor y la de un Singapur donde acabó tercero, detrás de un Max Verstappen que ganó allí por primera vez en su carrera y de un Charles Leclerc que firmó su mejor fin de semana en meses. La otra consecuencia es de equipo. Mercedes lidera el campeonato de constructores con 578 puntos, por delante de Ferrari (444), McLaren (339) y Red Bull (332), con 258 todavía por repartir. Dos de sus pilotos ocupan el primer y el segundo puesto de la tabla individual, algo que no se veía en Brackley desde la era dominante de Hamilton y Rosberg. Y en el otro extremo del garaje, la temporada de McLaren se ha desinflado hasta dejar a Lando Norris sexto con 201 puntos y a Oscar Piastri séptimo con 138, lejísimos de la pelea.
Para el aficionado, el morbo está en el sitio. Austin no es Monza ni Imola: el italiano no tendría una grada propia coreando su nombre, sino un circuito estadounidense que la Fórmula 1 ha convertido en escaparate de su crecimiento global. Si el domingo 25 sale todo según los números, un chico de 20 años se llevará el campeonato en el país que la categoría más quiere conquistar. No se puede diseñar un guion mejor.